miércoles, 31 de marzo de 2021

"Adiós" ... "Hola"

Escribir una carta de despedida dirigida al problema que te ha traído a consulta. En la carta debes expresar ese problema, tu agradecimiento por los servicios prestados y aclarar que ya no vas a necesitarlo más. También sería útil que la carta explicara las cosas que ya no sucederá más o que dejarás de hacer a partir de este momento. 
A continuación, redacta otra carta dando la bienvenida a la persona que va a ser (por ejemplo, "la nueva María"), explicando también que es lo que ocurrirá o que hará diferente a partir de ahora. 

Es importante que las descripciones sean lo mas concretas posibles. La parte del "Hola" debe formularse en términos positivos, como presencia o inicio de algo (“voy a dejar de quedarme en la cama todo el día" no serviría, pero sí “voy a levantarme antes de las 10").



Adiós y Hola, de la mano:

Adiós es una palabra que no acostumbramos a decir. Siempre decimos “hasta luego” o, “nos vemos”. En este caso, pero, creo que es importante poder decir un adiós.

    Este adiós equivale a una liberación.

    Este adiós equivale a quererme. 

    Este adiós me va a permitir vivir la vida que quiero vivir. 

Siempre has formado parte de mí, desde que era bien pequeñita, pero ha llegado el momento de despedirme.

Voy a empezar mis días levantándome sin preocuparme por mi cuerpo, pudiéndome mirar al espejo y que me guste lo que veo. Voy a desayunar lo que me apetezca disfrutando de ese manjar. Voy a salir a la calle con la ropa que me dé la gana ponerme. Voy a dejar de taparme. Voy a sentarme en el sofá sin tener que ponerme un cojín encima de la barriga. Voy a conseguir pasarme todo el día en ese mismo sofá sin preocuparme de que no haya hecho suficiente ejercicio.

Voy a poder hacer todas estas cosas, y las voy a poder hacer sin ti. Porque el hecho de que hayas estado tanto tiempo en mí, siendo parte de mi ser, no implica que seas algo bueno.

Así que me dirijo a ti, transtorno. Me dirijo a ti, y a todo lo que me has provocado. Me dirijo a todas aquellas veces que no he podido hacer cosas por tu culpa, por mi culpa. Me dirijo a ti para despedirme, no para decirte “hasta luego” o “nos vemos”... sino para decirte, de una vez todas, ADIÓS.


Y tengo la sensación de que no puedo decir un adiós sin decir un hola. Y no, ese hola no va dirigido a ti trastorno, este hola va dirigido a mí, a la nueva Júlia.

Dado que antes he explicado todo lo que voy a poder hacer, todo lo que va a poder hacer esta nueva Júlia, me voy a centrar más en las características que va a tener.

Júlia va a ser una chica fuerte, mejor dicho, una mujer fuerte. Ella no va a tener miedo de las pequeñeces que le preocupaban antes. Obviamente no va a ser una mujer invencible, pero va a ser todo aquello que quiera ser. Va a ser una mujer trabajadora, orgullosa tanto de su vida social como de su vida laboral. Va a intentar ayudar a todo el que la necesite, y va a sentirse respaldada por todos sus seres queridos, quienes van a estar siempre a su lado. 

Y lo más importante de todo: va a sentirse segura de sí misma y va a ser feliz. 

Por tanto, voy a dirigirme a esa Júlia, a la Júlia que ha superado su trastorno, y que se ha despedido él, y le voy a decir lo siguiente: hola Júlia, bienvenida.

lunes, 22 de marzo de 2021

Carta desde el futuro

Escríbete a ti misma una carta desde el futuro, veinte o treinta años más adelante. Has superado los problemas que te han traído a terapia y eres una versión mayor y más sabia de ti misma. En esta carta, animas a la persona actual y le cuenta cómo conseguiste salir adelante, qué personas te ayudaron, qué cualidades personales supiste aprovechar.



Hola chiquitina, hola Júlia de 22 años. 

Ha pasado mucho desde que escribiste esta carta... ¿veinte, treinta años? En cualquier caso, mucho tiempo. 

No te voy a decir que tu vida de ahora mismo es genial. Nunca llegamos a ese punto. No tendría sentido seguir viviendo sino. 

Para recordarlo, quiero que te mires tu tatuaje. Si ya te has hecho más en el futuro, quiero que mires el primero, el del brazo izquierdo. ¿Recuerdas por qué es un borrador?‚ ¿Recuerdas qué explicación dábamos para describirlo? Es un borrador porque siempre se podrá transformar en un dibujo completo, siempre podremos avanzar y añadir más trazos. Es un borrador porque, permitiéndome citar a Sócrates, "solo sé que no sé nada".

Y ese es el objetivo, el progreso. Superar día a día los baches del camino, y continuar avanzando.

Pues bien, han pasado todos estos años y, amor, la vida sigue avanzando, y nosotras con ella. Podemos ir a una boda y no tener miedo de qué vestido nos quedará mejor, de qué comida va a haber, de qué dirán los demás hagamos lo que hagamos. Podemos pasarnos un domingo en el sofá sin sentirnos mal por no movernos. Podemos mirarnos al espejo y decirnos: "Joder, qué guapa que estás hoy". Podemos hacer todo eso. Y lo podemos hacer gracias al progreso, gracias a todos los baches que hemos superado, tanto solas como acompañadas de nuestros seres queridos.

Mira hasta dónde hemos llegado hasta ahora. Hemos convencido a "la mami" de que nos deje tener un gato en casa (aún estás buscando uno tranquilo y cariñoso pero lo vas a encontrar, no te preocupes). Hemos conseguido querernos más que hace unos años atrás. Hemos conseguido comer y no sentirnos mal. Hemos conseguido mejorar relaciones con familiares y amistades que creíamos perdidas.

Estamos por el buen camino Júlia.

Y sí, nos vamos a sentir solas. Es algo que siempre nos ha pasado. Pero piensa en toda la gente que te rodea. Tienes a tus padres, a Glòria, a Nunu y Meri, a Arry, a Ju, a Solde (a.k.a. otôto), a Morcky, a Blansh, a Arantza, a Manuel, a Agustí, al Minicani, a Xexi, etc. Pero lo más importante, es que tienes a Roberto. Y no me refiero a un "tener" de "posesión", ni mucho menos. Me refiero a un tener de "esta persona quiere compartir parte de su vida contigo, y tú quieres compartir parte de la tuya con él". Sabes que si no fuera por él, no hubieras superado esto, ni tan siquiera sabido que había algo que superar. 

Gracias a tu familia, y a esta maravillosa gente, has seguido adelante. Y lo seguirás haciendo.

ASÍ QUE LEVÁNTATE DE ESA SILLA Y CÓMETE EL MUNDO. Puedes con todo.

Atentamente,

Juls de dentro de 20 o 30 años.