Escríbete a ti misma una carta desde el futuro, veinte o treinta años más adelante. Has superado los problemas que te han traído a terapia y eres una versión mayor y más sabia de ti misma. En esta carta, animas a la persona actual y le cuenta cómo conseguiste salir adelante, qué personas te ayudaron, qué cualidades personales supiste aprovechar.
Ha pasado mucho desde que escribiste esta carta... ¿veinte, treinta años? En cualquier caso, mucho tiempo.
No te voy a decir que tu vida de ahora mismo es genial. Nunca llegamos a ese punto. No tendría sentido seguir viviendo sino.
Para recordarlo, quiero que te mires tu tatuaje. Si ya te has hecho más en el futuro, quiero que mires el primero, el del brazo izquierdo. ¿Recuerdas por qué es un borrador?‚ ¿Recuerdas qué explicación dábamos para describirlo? Es un borrador porque siempre se podrá transformar en un dibujo completo, siempre podremos avanzar y añadir más trazos. Es un borrador porque, permitiéndome citar a Sócrates, "solo sé que no sé nada".
Y ese es el objetivo, el progreso. Superar día a día los baches del camino, y continuar avanzando.
Pues bien, han pasado todos estos años y, amor, la vida sigue avanzando, y nosotras con ella. Podemos ir a una boda y no tener miedo de qué vestido nos quedará mejor, de qué comida va a haber, de qué dirán los demás hagamos lo que hagamos. Podemos pasarnos un domingo en el sofá sin sentirnos mal por no movernos. Podemos mirarnos al espejo y decirnos: "Joder, qué guapa que estás hoy". Podemos hacer todo eso. Y lo podemos hacer gracias al progreso, gracias a todos los baches que hemos superado, tanto solas como acompañadas de nuestros seres queridos.
Mira hasta dónde hemos llegado hasta ahora. Hemos convencido a "la mami" de que nos deje tener un gato en casa (aún estás buscando uno tranquilo y cariñoso pero lo vas a encontrar, no te preocupes). Hemos conseguido querernos más que hace unos años atrás. Hemos conseguido comer y no sentirnos mal. Hemos conseguido mejorar relaciones con familiares y amistades que creíamos perdidas.
Estamos por el buen camino Júlia.
Y sí, nos vamos a sentir solas. Es algo que siempre nos ha pasado. Pero piensa en toda la gente que te rodea. Tienes a tus padres, a Glòria, a Nunu y Meri, a Arry, a Ju, a Solde (a.k.a. otôto), a Morcky, a Blansh, a Arantza, a Manuel, a Agustí, al Minicani, a Xexi, etc. Pero lo más importante, es que tienes a Roberto. Y no me refiero a un "tener" de "posesión", ni mucho menos. Me refiero a un tener de "esta persona quiere compartir parte de su vida contigo, y tú quieres compartir parte de la tuya con él". Sabes que si no fuera por él, no hubieras superado esto, ni tan siquiera sabido que había algo que superar.
Gracias a tu familia, y a esta maravillosa gente, has seguido adelante. Y lo seguirás haciendo.
ASÍ QUE LEVÁNTATE DE ESA SILLA Y CÓMETE EL MUNDO. Puedes con todo.
Atentamente,
Juls de dentro de 20 o 30 años.

No hay comentarios:
Publicar un comentario